La inteligencia de negocios (conocida cono Business Intelligence, o BI) es un término general que considera los procesos y métodos de recopilación, almacenamiento y análisis de datos de operaciones o actividades comerciales para optimizar el rendimiento, creando una visión integral que mejora la toma de decisiones.
Entre los procesos que engloba este paradigma, se destacan:
• Minería de datos: Uso de bases de datos, estadísticas y aprendizaje automático para descubrir tendencias en grandes conjuntos de datos.
• Generación de informes: Compartir el análisis de datos con las partes interesadas para que puedan sacar conclusiones y tomar decisiones.
• Valores de referencia y métricas y de rendimiento: Comparar los datos de rendimiento actuales con los datos históricos para realizar un seguimiento del rendimiento en función de los objetivos, normalmente utilizando dashboards (tableros de control) personalizados.
• Análisis descriptivo: Uso de análisis de datos preliminares para averiguar qué sucedió.
• Generación de consultas: Para extraer las respuestas de los conjuntos de datos, la BI hace preguntas específicas sobre los datos.
• Análisis estadístico: Tomar los resultados de análisis descriptivos y explorar aún más los datos utilizando estadísticas para determinar cómo sucedió esta tendencia y por qué.
• Visualización de datos: Convertir el análisis de datos en representaciones visuales como cuadros, gráficos e histogramas para consumir datos con mayor facilidad.
• Análisis visual: Explorar datos a través de la narración visual para comunicar ideas sobre la marcha y mantenerte dentro del flujo de análisis.
• Preparación de datos: Compilar múltiples fuentes de datos, identificando las dimensiones y medidas, preparándolos para el análisis de datos.
Algunas formas en que la inteligencia de negocios puede ayudar a las empresas a tomar decisiones más inteligentes basadas en los datos son las siguientes:
• Identificar maneras de aumentar las ganancias
• Analizar el comportamiento del cliente
• Comparar datos con los competidores
• Rastrear el rendimiento
• Optimizar operaciones
• Predecir el éxito
• Identificar las tendencias del mercado
• Descubrir inconvenientes o problemas
Ahora bien, ¿cómo es el funcionamiento de esta visión integral del negocio? Se debe partir del diagnóstico de una necesidad o problema por parte de los directivos de la empresa, y en función a esto, elaborar las preguntas y objetivos deseados. Luego, en base a la recopilación de los datos requeridos, se contestarán las preguntas y se podrán alcanzar las metas definidas mediante un proceso de análisis.
Para ello, las empresas se valen de profesionales encargados de las distintas etapas, como extracción de datos, preparación de los mismos, análisis predictivo, análisis aplicado y estadísticas. La profundidad del análisis depende de varios factores, como la disponibilidad de los datos, la capacidad de procesamiento y estructura de los mismos entre otros, que pueden estar definidos por el tamaño de la empresa, el sector en el que se desempeñe, etc, pero no debe verse como algo prohibitivo en cuanto a recursos, cualquier empresa puede aplicar BI en mayor o menor medida.
Además del análisis y reporte generado, un aspecto muy significativo es la visualización de los mismos, y para ello dentro del mundo BI se cuenta con herramientas innovadoras que muestran el comportamiento de los distintos indicadores de rendimiento (o KPI, key performance indicators) de manera interactiva y didáctica, facilitando su entendimiento.
Finalmente, la inteligencia de negocios debe entenderse como un proceso y no como un hecho puntual, debido a que la respuesta a una pregunta o la consecución de un objetivo, dará lugar a nuevas preguntas y nuevos objetivos, retroalimentando lo que se denomina “ciclo de análisis”, contribuyendo a optimizar el rendimiento de la empresa más allá del corto plazo, contribuyendo a minimizar errores y costos en un contexto de alta incertidumbre.

¿Qué es la venta omnicanal y cuáles son sus ventajas?
Debido al gran avance de las plataformas digital, los canales de venta se multiplicaron por todas partes. En este contexto la venta omnicanal ha ganado un fuerte protagonismo por la manera en que se complementa con el e-commerce y las herramientas de marketing digital.

